Foto para: La crisis vitivinícola no es un problema entre particulares. 04/09/2026

La crisis vitivinícola no es un problema entre particulares.

COMUNICADO DE PRENSA

La crisis vitivinícola no es un “problema entre particulares”. El Gobierno debe darle a la vitivinicultura el mismo tratamiento estratégico que reclama para la minería, el petróleo y la energía.

Frente a la persistente caída del precio del vino de traslado, el CENTRO DE VIÑATEROS Y BODEGUEROS DEL ESTE, rechaza enfáticamente que la situación pueda ser considerada simplemente un problema “entre particulares”.

La vitivinicultura atraviesa una crisis estructural que lleva años deteriorando la rentabilidad, descapitalizando a productores y bodegas y poniendo en riesgo la continuidad de una parte esencial del aparato productivo de Mendoza. Estamos frente a precios que no permiten recuperar el costo de producir, los que se incrementan a diario y sin contemplaciones; basta observar los incrementos en las facturas de las tarifas eléctricas, impuestos, exigencias técnicas de diversos organismos, etc. etc.

Al mismo tiempo, las exportaciones vitivinícolas muestran crecimiento en volumen, pero a precios promedio inferiores. Esto demuestra que exportar más no significa necesariamente generar rentabilidad para quienes producen y elaboran. El problema, entonces, no es solamente cuánto vino se vende. El problema es cuánto de ese precio queda en quienes lo producen.

No cuestionamos que Mendoza considere estratégicas a la minería, el petróleo, la energía u otras actividades y ponga a disposición herramientas tributarias, financieras y económicas para promoverlas. Lo que cuestionamos es que la vitivinicultura, que genera empleo, arraigo, actividad económica y ocupa un territorio productivo construido durante generaciones, sea abandonada exclusivamente a las reglas de un mercado que hoy presenta profundas asimetrías.

No pedimos privilegios. Pedimos el mismo criterio de consideración estratégica.

El Estado provincial dispone de herramientas financieras, económicas y de promoción que puede utilizar para afrontar situaciones extraordinarias. Durante la cosecha no quiso utilizarlas como tampoco utiliza el banco de vinos. Entonces, el CENTRO reclama que esas herramientas sean aplicadas de manera oportuna para evitar que el costo de la crisis recaiga exclusivamente sobre productores y elaboradores.

Porque el costo de la inacción ya se hace ver descarnadamente: quiebras, concursos preventivos, abandono de explotaciones, pérdida de empleo y destrucción irreversible de capital productivo.

Por ello, reclamamos al Ejecutivo Provincial que abandone la indiferencia, reconozca la dimensión estructural de la crisis y convoque urgentemente a una mesa de crisis con medidas, instrumentos y plazos concretos. La vitivinicultura no reclama estar por encima de ninguna otra actividad. Reclama no ser colocada por debajo de ninguna de ellas.

 

Mauro Sosa

CENTRO DE VIÑATEROS Y BODEGUEROS DEL ESTE