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Foto para: La mentira como instrumento de expresión 22/08/2017

La mentira como instrumento de expresión

Se le atribuye a Alfred Adler decir que una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa. Esa inseguridad se ha apoderado de aquellos fanáticos de un sector político que acusan a las actuales autoridades de hechos y actitudes que atentarían contra las mayorías.

Se le atribuye a Alfred Adler decir que una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa. Esa inseguridad se ha apoderado de aquellos fanáticos de un sector político que acusan a las actuales autoridades de hechos y actitudes que atentarían contra las mayorías. La frase usual es “gobiernan para los ricos”. Así se les escucha decir, por ejemplo y se suman algunos comunicadores afines de medios nacionales, que el gobierno de Macri eliminó el impuesto interno al vino espumante, mal llamado champagne.

Esta aseveración es falsa.

Sin ánimo ni intención de ensayar una defensa del gobierno pero sí en honor a la verdad y contra la ofensa de la mentira es que debemos decir que el actual gobierno nacional no eliminó ningún gravamen; lo que hizo fue prorrogar una legislación que se inició con el Decreto N° 58 del 31 de enero de 2005 sancionado durante el gobierno del entonces presidente Néstor Kirchner y su Ministro de Economía Roberto Lavagna y sucesivamente prorrogado por el gobierno de la Sra. Cristina Fernández de Kirchner, mediante el Decreto N° 248/2008, B.O. 11/2/2008; el Decreto N° 161/2010, B.O. 2/2/2010; el Decreto N° 185/2012,  B.O. 09/02/2012;  el  Decreto N° 235/2013, B.O. 01/03/2013; Decreto N° 266/2014, B.O. 10/3/2014; el Decretos N° 364/2015, B.O. 04/03/2015.

Aquel primer decreto y sus sucesivas prórrogas consideraron “oportuno otorgar a determinados productos de la actividad vitivinícola el tratamiento tributario adecuado que les permita obtener una mayor competitividad y un mejor posicionamiento en el mercado nacional e internacional, incentivando de esta forma un flujo de inversiones de tal magnitud que permita lograr la expansión del sector, de las economías regionales vinculadas al mismo y de la consiguiente demanda de mano de obra, circunstancias todas ellas que han sido debidamente ponderadas al momento de celebrarse el acta de compromiso para llevar a cabo el programa de expansión del sector vitivinícola”.

El tratamiento tributario diseñado está basado en que el monto a pagar en concepto de impuesto interno debe ser aplicado y demostrarse como inversión realizada, creándose mecanismos específicos de fiscalización para su control y seguimiento. En otras palabras, las autoridades de aquellos años consideraron que el gravamen transformado en inversiones fuese una política de estímulo y mejora de la competitividad. Entonces, dando continuidad a esta línea de pensamiento, las autoridades actuales prorrogaron nuevamente dicho tratamiento tributario mediante los decretos 355/16, 628/16 y 19/2017.

No analizo aquí el impacto, el cumplimiento y el resultado de esta política de incentivo a las inversiones por no considerarlo pertinente y no distraer la atención sobre el tema de fondo que es advertir cómo se engaña y mal predispone a un sector de la sociedad contra otro.

Un caso similar se da con las importaciones de vinos. Hoy se rasgan las vestiduras y no escatiman adjetivos calificativos los que habiendo sido parte de gobiernos anteriores esconden convenientemente los inéditos volúmenes de importación de vinos que se verificaron en los periodos 1993-1994 y 2009-2010.

Si alguno de nosotros apenas puede advertir la deformación de determinados hechos o dichos, ello es posible porque hemos incorporado algunos conocimientos específicos y mantenemos activa la memoria pero… ¿Cuántas imprecisiones, mentiras y falsedades estaremos recibiendo a diario de tantos otros temas y problemáticas que desconocemos naturalmente y que nos inducen a formarnos una opinión equivocada?

Es más que oportuno entonces recordar a George Orwell cuando reflexionó: “En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario”.   

Agosto 2017

Mauro Sosa

Director Ejecutivo

CENTRO DE VIÑATEROS Y BODEGUEROS DEL ESTE